• Re: (IV�N):Abraham fue nuestro padre con pecados en la tierra: y nuestr

    From BIKMOQ@21:1/5 to All on Mon May 2 23:24:24 2022
    On Fri, 29 Apr 2022 20:02:00 -0700 (PDT), Iv�n Valarezo <[email protected]> wrote:


    Hai que comer m�is rabos de porco, est�n riqu�simos.


    S�bado, 30 de Abril, 2022 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoam�rica


    (Cartas del cielo son escritas por Iv�n Valarezo)



    Abraham fue nuestro padre con pecados en la tierra: y nuestro Padre celestial sin ellos lo ser� siempre en Cana�n y con riquezas cotidianas: bautizados ya todos en ba�eras hogare�as:


    Amorosamente, nuestro Padre celestial necesitaba que Abraham fuese padre de Israel, su naci�n dorada en Cana�n, pero igualmente, �l necesitaba que fuese padre de muchas naciones, y esto es de ser padre de las familias de la tierra entera, para
    limpiarlos as� del pecado, ya que, �l planeaba ser Padre de sus hijos enteramente en su nueva tierra, desde Cana�n eternamente y para siempre, finalmente. Entiendo que, nuestro Padre celestial siempre fallara al ser Padre de aquellos nacidos de Ad�n y
    Eva, que comieron del fruto prohibido, del �rbol de la ciencia del bien y del mal, entonces, �l necesitaba reiniciar toda vida con su Hijo Jesucristo naciendo como Isaac con cada hombre, mujer, ni�o y ni�a de naciones antiguas y modernas, removiendo as�
    el pecado en ellos perpetuamente.


    Esto significa, que nuestro Padre celestial necesitaba a su Hijo Jesucristo naciendo como Isaac del vientre est�ril de Sarah en Cana�n, por poderes del Esp�ritu Santo: contigo, amados, vecinos y amistades, teni�ndolos a todos ellos as� al vivir en
    cautividad, como viviendo ya en el infierno tormentoso con sus pecados, que ellos siempre fallaron abandonarlos, para por fin lograr el bautismo en agua. Es decir, tambi�n que nuestro Padre celestial te tuvo a ti junto con los dem�s de las generaciones
    nacido ya del vientre est�ril de Sarah, por poderes del Esp�ritu, abandonando el desierto de Sina� (el infierno), y as�, t� mismo viviste como Isaac con Mois�s e Israel antiguo, finalmente recibiendo su santo nombre fuegos sobre el monte Sina�, para el
    bautismo del Mar Rojo.


    Ya que, este era el �nico camino posible, en que nuestro Padre celestial pod�a tener a ti, renacido con su Hijo Jesucristo del vientre est�ril de Sarah como Isaac, por poderes del Esp�ritu Santo, llevando tus pecados por el cautiverio egipcio,
    finalmente abandon�ndolos en el bautismo del Mar Rojo, y as�, t� seas Isaac recibiendo su bendici�n cotidiana del cielo arriba continuamente en tu pa�s. Entendiendo que, nuestro Padre celestial cre� cielos y tierra para que sea su reino de amor y de
    riquezas insondables, sin embargo, como Ad�n y Eva pecaron en contra de �l, su Hijo Jesucristo y su Esp�ritu Santo, entonces, Satan�s junto con �ngeles ca�dos, invadi� su nueva Creaci�n, contamin�ndola con tus pecados, para que su santo nombre falle
    siempre al ser amado y honrado.


    No obstante, nuestro Padre celestial cre� cielos y tierra para que su santo nombre fuegos sea amado, servido y honrado con nuevos poderes, honores, glorias y riquezas nunca vistas en la gloria celestial hasta hoy, para �l tener a sus hijos naciendo de
    su imagen y de su alma sant�sima, enriquecidos infinitamente, para ser perfectos y santos, as� como �l en la gloria angelical siempre. Ciertamente, el nuevo reino de amor y de riquezas interminables de nuestro Padre celestial necesitaba ser poblado por
    sus hijos, naciendo con la carne sagrada y sangre expiatoria de Isaac no solamente quitando pecados con el bautismo del Mar Rojo, pero igualmente entrando en Cana�n: gozando riquezas cotidianas en la tierra entera, conquistando finalmente glorias nunca
    vistas por nadie en la eternidad, hasta hoy.


    Confidentemente, fue importante para nuestro Padre celestial tener a alguien, como Abraham, viviendo en Cana�n y enriqueci�ndolo a �l diariamente junto con sus amados, como su esposa Sarah con su vientre est�ril y con sus 318 hijos adoptados (comprados
    con dinero de extranjeros), logrando postreramente tener a sus hijos renacidos con Isaac, y Abraham como padre de ellos hasta �l mismo introducirlos en Cana�n �ltimamente. Ciertamente, nuestro Padre celestial solamente pod�a ser Padre de sus hijos en
    Cana�n, porque el pecado no existi� jam�s all� en la eternidad, por ende, �l necesitaba a Abraham como padre de Israel y de todas las naciones hasta que �l mismo introducirlos en su dulce hogar, con cada uno de ellos regresando a vivir nuevamente,
    enriquecidos ya, as� como �l lo es eternamente.


    Consiguientemente, nuestro Padre celestial necesitaba a Abraham, enriquecido junto con Sarah y sus hijos adoptados (y este fuiste t� (adem�s de Israel enteramente) junto con tus amados, vecinos y amistades del mundo entero), considerando que, �l te
    necesitaba a ti enriquecido ya, emergiendo del desierto de Sina� para derrotar a serpientes de Satan�s, para vivir nuevamente, conociendo siempre riquezas inagotables toda una vida entera. Sin embargo, nuestro Padre celestial necesitaba familias de las
    naciones antiguas y modernas, emergiendo del desierto de Sina�, enriquecidas todas ellas, con su Hijo Jesucristo renaciendo como Isaac contigo no solamente para derrotar serpientes sat�nicas de pobreza, pero igualmente, �l te necesitaba a ti
    enriqueciendo tu pa�s, y as�, �l finalmente descender a la tierra enriquecida ya grandemente por ti por muchos a�os.


    Efectivamente, nuestro Padre celestial derrot� a Satan�s y la muerte sobre la tierra entera, enriqueciendo a Abraham, mir�ndote a ti renacer como Isaac con su Hijo Jesucristo del vientre est�ril de Sarah, derrotando �l mismo nuevamente a Satan�s y sus
    pecados contigo, contigo renacido con su �nico Hijo en Cana�n, finalmente conociendo riquezas cotidianas siempre con �l, como tu �nico Padre en el cielo permanentemente. Primeramente, nuestro Padre celestial le otorg� a Mois�s su santo nombre fuegos,
    porque ahora �l pod�a entreg�rselo a Israel, entonces, �l lo hizo as�, porque pecados de las naciones hab�an sido recogidos por Israel antiguo naciendo con poderes del Juramento a Isaac, poderes mayores que la tierra entera y que jam�s fallaran, porque
    son poderes constantes bendiciendo toda vida hasta enriquecerla nuevamente, para siempre.


    Adem�s, tambi�n nosotros debemos entender, que nuestro Padre celestial siempre fall� entregarle su santo nombre fuegos a Jacobo, como cuando se lo pido al �ngel del Se�or, mientras luchaba con �l toda una noche para que se lo manifestase en aquellos d�
    as, y entonces �l dijo: porque preguntas por m� nombre, porque es un nombre muy grande �ahora, dime, como te llamas t�. Entonces, �l le contest� diciendo: m� nombre es Jacobo. Aqu�, nuestro Se�or Jesucristo le pidi� a Jacobo por su nombre�no fue porque �
    l no lo conoc�a, sin embargo, �l se lo pido a �l (Jacobo) con mucho amor en su coraz�n sant�simo, porque �l estaba listo para entregarle su gran nombre, el cual solamente nuestro Padre celestial se lo pod�a entregar a Israel, para alcanzar salvaci�n
    eterna para las naciones postreramente.


    Entonces, �l dijo: m� nombre es Jacobo. Aqu� es cuando, nuestro Padre celestial necesitaba cambiar su nombre de Jacobo a Israel, por �l haberle pedido por su santo nombre fuegos, que �l solamente se lo pod�a entregar a Israel�seguidamente el �ngel le
    dijo a �l: t� nombre no ser� m�s Jacobo, pero desde ahora en adelante ser� Israel, y as�, �l se lo otorgar�a a Israel para salvaci�n eterna universalmente. Siglos despu�s, que Israel antiguo termin� recogiendo pecados de naciones antiguas y modernas para
    el bautismo del Mar Rojo, abandon�ndolos todos en el lecho marino, y as�, finalmente las familias reciban su cuerpo glorificado, que es Isaac, derrotando a Satan�s y la muerte en el desierto de Sina� y en postes infernales, postreramente Mois�s ascendi�
    al monte Sina�, recibi�ndolo para salvaci�n eterna de Israel.


    En otras palabras, nuestro Padre celestial no pod�a otorgar su santo nombre fuegos a Jacobo, cuando �l se lo ped�a, m�s bien, cambi�ndole su nombre a Israel, entonces, �l se lo entreg� a �l, pero s�lo ser�a as� con Mois�s naciendo cuando el pecado del
    mundo ya estaba recogido enteramente por cuatro siglos, para bautizar a la humanidad entera en el Mar Rojo �ltimamente. Por ende, si nuestro Padre celestial le hubiese otorgado su santo nombre a Jacobo, cuando �l se lo pidi� por su �ngel santo, entonces,
    �l y sus hijos no hubiesen logrado recoger pecados de familias de naciones antiguas y modernas para el bautismo del Mar Rojo, entendiendo que, Jacobo con �l entonces poderes del Juramento a Isaac hubiesen fallado al colectarlos, para destruirlos
    eternamente.


    Positivamente, nuestro Padre celestial necesitaba entregar su santo nombre fuegos no solamente a Israel en Cana�n, pero primero ellos necesitaban recoger cada pecado de familias de las naciones antiguas y modernas en el cautiverio egipcio, representando
    el infierno tormentoso, y as�, �l tener su nombre junto con poderes del Juramento a Isaac llev�ndolos hacia la destrucci�n eterna, finalmente enriqueciendo a sus hijos abundantemente, universalmente, siempre. Modo contrario, hubiese sido imposible para
    nuestro Padre celestial enriquecer a cada uno de familias de generaciones pasadas y futuras, para enriquecer a la tierra enteramente, y as�, su santo nombre fuegos sea amado, servido y honrado en su nuevo reino de amor y de riquezas interminables:
    Finalmente, atray�ndolo a �l para descender a vivir por siempre amado por sus hijos en Cana�n.


    Desdichadamente, Satan�s a�n necesita poseer la tierra, haciendo pecar a Ad�n y Eva junto con sus hijos por generaciones venideras, contaminando as� su nuevo reino de amor y de riquezas, para que su santo nombre fuegos no sea amado, servido y exaltado
    por ellos, empero, la tierra fue creada con Cana�n, en donde no hay pecado jam�s, aunque con su presencia da�ina est� all�. Inicialmente, fue importante para nuestro Padre celestial nombrar a Abraham tu padre junto con familias de naciones antiguas y
    modernas en el desierto de Sina�, enriqueci�ndolo a �l (Abraham) poderosamente con su Hijo Isaac, porque en Cana�n �l ser� el Padre amoroso de sus hijos en el cielo arriba, enriqueci�ndolos con grandes riquezas toda una vida entera, observando su reino
    en la tierra postreramente.


    Considerando que, nuestro Padre celestial necesitaba derrotar a Satan�s y la muerte en el cielo, porque fue all�, en donde empez� la rebeli�n angelical de Lucifer en contra de �l y su santo nombre fuegos, pecando, contaminando tambi�n la humanidad en el
    para�so por muchas generaciones, seguidamente, �l coloc� a Cana�n sobre la tierra, derrotando el reino de tinieblas y el pecado contigo finalmente bautizado. Definitivamente, nuestro Padre celestial necesitaba destruir el pecado no solamente con Abraham
    y con toda naci�n antigua y moderna en el desierto, enriqueciendo finalmente a sus hijos con su Hijo Isaac, pero igualmente, �l necesitaba enriquecerte a ti con sus riquezas cotidianas del cielo arriba, en Cana�n, enriqueciendo as� la tierra entera para
    su reino de amor, descendiendo en tu pa�s finalmente, eternamente enriquecido.


    Visto que, nuestro Padre celestial es un Dios de grandes riquezas, que nosotros hemos fallado al recibirlas en cada generaci�n, porque Satan�s sigue luchando para empobrecer la tierra entera, empobreci�ndote a ti junto con amados, vecinos y amistades,
    entendiendo que, ya Satan�s y la muerte derrotados en ti, entonces, ellos te abandonaran a ti, para que riquezas siempre vengan hacia ti con grandes poderes. Consiguientemente, nuestro Padre celestial hizo renacer a su Hijo Jesucristo contigo como Isaac
    del vientre est�ril de Sarah, por el Esp�ritu Santo, alej�ndote a ti del infierno, pobreza y muerte para destruir tu pecado, bautiz�ndote en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, y as�, t� mismo renazcas en Cana�n, enriqueci�ndote,
    enriqueciendo entonces la tierra enteramente para su reino venidero de amor finalmente.


    Por eso, Israel enteramente fallara siempre al descender al infierno tormentoso, porque ellos no solamente nacen con poderes del Juramento a Isaac, que previene que ellos desciendan all�, eternamente condenados (porque ellos ya han sido bendecidos para
    generaciones venideras), sin embargo, Mois�s e Israel antiguo estuvieron all� ya, sac�ndote a ti de la pobreza, hambruna y muerte para que t� vivas nuevamente enriquecido siempre. Sin embargo, la gente sigue desciendo al infierno, maldecidos por el
    pecado, por no haberse bautizado en agua, invoc�ndolo a �l, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, para abandonar la carne pecadora por la carne sagrada para vivir victoriosamente sobre Satan�s, porque bautizados todos en agua entonces
    renacer�n con el Juramento a Isaac, para jam�s ver la perdici�n eterna, eternamente condenados.


    Realmente, hasta hoy, nuestro Padre celestial jam�s ha permitido a ning�n hebreo descender al tormento infernal, eternamente condenado (convicto de pecado), porque ellos ya han estado all� por el desierto de Sina� con Mois�s junto con familias de
    naciones antiguas y modernas, rescat�ndolas, y as�, ellas jam�s desciendan all� a no ser que fallen al manifestarle amor a �l en Cana�n, despu�s de todo un milenio. Es decir, que pronto nuestro Padre celestial tendr� a toda la casa de Israel, que es Mois�
    s sobre el monte Sina� con todos ellos para vivir por un milenio, porque ellos necesitan manifestarle amor eterno a �l, sin embargo, aquellos que fallen al manifestarle amor a �l con el bautismo en agua en mil a�os, entonces, ellos ser�n lanzados al lago
    de fuego finalmente.


    Entonces, t� quiz�s digas, que los hebreos han sido privilegiados, porque ellos siempre fallaran al descender al infierno tormentoso, eternamente condenados�bien, esa es la verdad, ellos no descender�n all� por ninguna raz�n, porque ellos ya nacen con
    poderes del Juramento a Isaac�ahora, t� podr�as ser privilegiado igualmente, bautiz�ndote en agua�instant�neamente t� tambi�n poseer�s los mismos poderes, as� como ellos siempre. Esta es la verdad, para todo musulm�n, budista, hind�, tao�sta, shinto, isl�
    mico, falsa religi�n, cristiano y dem�s igualmente, dado que, bautizados todos en agua, invoc�ndolo a �l, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo entonces ellos abandonar�n la carne pecadora por la carne sagrada, en donde ellos jam�s
    descender�n al infierno, eternamente condenados, convictos del pecado hacia la eternidad venidera.


    Verdaderamente, t� vivir�s una vida gloriosa, as� como en la gloria angelical, porque t� estar�s viviendo con la vida de nuestro Padre celestial que ha derrotado a Satan�s, la muerte y el infierno, finalmente conquistando la tierra enteramente para su
    reino de amor y de riquezas interminables, en donde t� siempre crecer�s, por cuanto, su carne sagrada, su semilla santa, estar� en ti infinitamente creciendo. Aqu� es cuando, nuestro Padre celestial siempre te oye, cuando t� lees su Biblia, sus palabras
    vivas, poseyendo poderes para bendecirte a ti junto con tus amados, vecinos y amistades, y as�, t� vivas una vida gloriosa que ya ha expulsado a Satan�s, pecados, brujer�as, y la muerte de Cana�n, pero igualmente de tu pa�s entero, y as�, toda riqueza
    llegue siempre hacia ti progresivamente.


    Ciertamente, es aqu�, en donde t� derrotaras a Satan�s, pecados, la muerte, brujer�as, y el infierno, porque bautizado entonces t� vivir�s en la carne de Isaac, en donde �l te ha declarado a ti ser su Hijo Isaac para siempre, seas t� hombre, mujer, ni�o
    o ni�a de las naciones, porque su carne sagrada te limpia diariamente hasta que su reino de amor llegue finalmente. Convenidamente, nuestro Padre celestial ha tenido ya a cada musulm�n, budista, hind�, tao�sta, shinto, isl�mico, hebreo, cristiano, y
    otros, renacidos con Mois�s e Israel antiguo, como el �rbol yaciendo cerca de Mara, endulzando sus aguas amargas, integr�ndolos en Isaac, al renacer todos juntos como un solo hombre, comiendo man� del cielo arriba y bebiendo de la roca de salvaci�n, para
    derrotar serpientes sat�nicas finalmente siempre.


    Amorosamente, nuestro Padre celestial necesitaba a Isaac que sea uno con familias de naciones antiguas y modernas no solamente triunfando por el desierto de Sina�, pero igualmente, mordidos por serpientes venenosas de Satan�s sobre postes del infierno,
    para luego mordidos por serpientes de bronce sobre puertas de la Sinagoga de Jerusal�n, su cruz, finalmente ser recibidos por �l en el Lugar Sant�simo con salvaci�n eterna. Tempranamente, nuestro Padre celestial necesitaba a cada hombre, mujer, ni�o y ni�
    a de las familias de naciones antiguas y modernas dentro de su Sinagoga, de Jerusal�n y en su Lugar Sant�simo, rompiendo su cortina, salpicando su sangre expiatoria, tra�da a ellos por su Hijo Jesucristo como Isaac, finalmente derrotando a sus enemigos
    en Cana�n, pero igualmente derrotarlos hoy en tu pa�s para su reino venidero.


    Realmente, nuestro Padre celestial tuvo a sus hijos renaciendo en su Sinagoga, de Jerusal�n y en su Lugar Sant�simo no solamente con Ad�n y Eva junto con hijos de las naciones, derrotando a Satan�s en tierra santa, en donde su sangre expiatoria hab�a
    salpicado, rompiendo su cortina hasta el suelo, pero igualmente derrotar enemigos repetidamente con poderes del Lugar Sant�simo, en la tierra entera, siempre. Definitivamente, la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial fue lograda en la tierra, as�
    como en el cielo arriba, derrotando enemigos viniendo hacia ti con poderes victoriosos del Lugar Sant�simo de su Sinagoga de Jerusal�n, empezando con Satan�s, la muerte y familias brujas (siempre trabajando incansablemente para destruirte), y as�, t�
    solamente conozcas victorias sobre males en tu vida, hasta ver su reino llegar mundialmente.


    Definitivamente, nuestro Padre celestial necesita transferir su Sinagoga de Jerusal�n con grandes victorias infinitas de su Lugar Sant�simo en tu hogar no solamente bendici�ndote a ti con tus amados, vecinos y amistades, pero igualmente, �l necesita
    lugares que tu frecuentas bendecidos, expulsando as� cada esp�ritu inmundo, operando en contra de ti�y as�, t� iras creciendo siempre en riquezas toda una vida entera. Realmente, nuestro Padre celestial necesita destruir a esp�ritus inmundos, viniendo
    hacia ti desde Satan�s, la muerte y de familias brujas, (obstinadas en destruirte cada d�a), intentando empobrecerte para servir a sus artima�as en contra de familias en tus contornos, atrayendo as� su reino de tinieblas sobre la tierra, finalmente
    derrotando la voluntad perfecta de engrandecer su santo nombre fuego en tu vida, para siempre.


    Milagrosamente, bautizado en agua entonces t� ser�s perfecto y santo, as� como nuestro Padre celestial lo es eternamente, considerando que, t� habr�s renacido en Cana�n del Lugar Sant�simo de su Sinagoga de Jerusal�n, hoy presente en tu naci�n, trayendo
    finalmente sus victorias enteramente del Lugar Sant�simo hacia tu hogar, vecindad, ciudad y naci�n para exaltar su santo nombre contigo, logrando riquezas permanentes para ti, siempre. Nuevamente, nuestro Padre celestial necesita derrotar a cada enemigo
    en tu comunidad, empezando en tu hogar y lugares de trabajo, logrando que Satan�s siempre falle al obtener lo mejor de ti, de tus amados, vecinos y amistades, porque con glorias conquistadas en su Sinagoga de Jerusal�n del Lugar Sant�simo entonces �l
    mismo te vestir� a ti con ellas, como riquezas nunca antes vistas, hasta hoy.


    Hist�ricamente, nosotros podemos ver, que nuestro Padre celestial bendec�a a Israel enteramente cada S�bado semanal, porque �l necesita usar glorias, victorias y conquistas alcanzadas en el Lugar Sant�simo de la Sinagoga de Jerusal�n para limpiarlos a
    ellos, pero igualmente a naciones de toda generaci�n, bendici�ndolos as� a todos ellos fielmente con grandes riquezas, para traer su reino de amor eterno sobre la tierra entera finalmente. Bien, esto es lo que hoy nuestro Padre celestial har� por ti:
    musulm�n, budista, hind�, tao�sta, shinto, isl�mico, cristiano y dem�s, rescatados ya del desierto de Sina�, como el infierno, lav�ndolos de pecados con el Mar Rojo, bautizados como Isaac, pero esta vez: Renaciendo �ltimamente en Cana�n, en donde �l
    conocer� que t� lo amaras a �l fielmente en toda una vida entera con riquezas cotidianas.


    Ciertamente, si la verdad se dijera, entonces, t� conocer�as que tus antepasados descendieron al infierno, eternamente maldecidos por pecar, rendidos hacia demonios, atac�ndolos ahora mismo para alcanzarte a ti de alg�n modo, afectando tu diario vivir
    en tu hogar, vecindad y trabajo, y as�, t� jam�s seas feliz y pr�spero, para enriquecer tu vida con victorias cotidianas del Lugar Sant�simo, de nuestro Padre celestial. Entendiendo que, cada hombre, mujer, ni�o y ni�a no nacido con poderes del Juramento
    a Isaac, como familias hebreas que: si nacen con ellos, entonces, los que no descender�n al infierno, atacados por demonios por pecar, destruy�ndote as� a ti con los tuyos, atormentados, empero, bautiz�ndote, entonces t� escaparas estas maldades para
    conocer �nicamente victorias, conquistadas ya en el Lugar Sant�simo por ti enormemente.


    Ahora, entendiendo que, hebreos no descender�n jam�s al infierno, maldecidos por pecar, entonces, Satan�s, la muerte y esp�ritus inmundos se acercar�n, atorment�ndolos siempre a ellos en sus quehaceres cotidianos, porque ellos (demonios) no pueden
    verlos en el infierno, como con familias gentiles, sin embargo, el infierno tiene familias brujas con esp�ritus inmundos, llev�ndolos hacia holocaustos, asimilando infiernos, infiernos que Israel evitara siempre, por poderes divinos. Adem�s, estos
    holocaustos terribles han venido hacia familias hebreas, porque cada riqueza recibida de nuestro Padre celestial por celebrar fielmente cada reposo Sab�tico junto con festividades anuales, entonces, cuando ellos poner estas riquezas en manos de familias
    brujas, han estado pagando para holocaustos, y as�, ellos siempre han fallado al ver la gloria de su reino venidero de amor eterno sobre toda la tierra finalmente.


    Definitivamente, riquezas que nuestro Padre celestial estar� entreg�ndoles fielmente a familias hebreas a trav�s de las generaciones, para que su reino venidero de amor eterno sea llenado de poderes de la gloria angelical, exalt�ndolos, a ellos, Israel
    entero, sobre las naciones aun con mayores riquezas, entonces fue siempre as� para �l descender hacia Cana�n, finalmente honrado con riquezas jam�s vistas en la humanidad entera, hasta hoy. Por eso, nuestro Padre celestial les dec�a a familias hebreas
    por su Rey Mes�as, caminando las calles de ciudades israel�es, que ellos no deber�an jam�s dar lo que es santo a perros ni perlas a chanchos, considerando que, estas son riquezas para enriquecer su reino de amor eterno, pero igualmente, para �l descender
    con su reino angelical sobre la tierra entera, eternamente bendecido postreramente.


    En consecuencia, Satan�s, que estar� siempre atormentando a familias gentiles en el infierno tormentoso, entonces, porque �l siempre no tendr� familias hebreas ante �l para atormentarlas con la muerte y �ngeles ca�dos, como resultado, �l trae siempre
    tormentos del infierno hacia ellos con familias brujas, maldici�ndolos hasta que son destruidos con riquezas recibidas del Padre celestial, al convertirlas (riquezas sab�ticas) en holocaustos, como siempre. Ahora, para Israel escapar siempre estos males
    del infierno tormentoso, pecados, maldiciones y de familias brujas, atrayendo hacia ellos muertes y holocaustos indescriptibles e inhumanos, entonces, ellos necesitaban bautizarse en agua: Entendiendo que, fue con el gran bautismo del Mar Rojo, logrado
    con Mois�s, que ellos entraron en males del desierto de Sina� para destruirlos con serpientes venenosas, para jam�s volver al infierno tormentoso.


    Bien, esto es verdad tambi�n para familias gentiles en las naciones, si ellos se bautizan en agua, invoc�ndolo a �l, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, de modo contrario, ellos regresaran al infierno tormentoso, maldecidos por pecar y
    por las serpientes de Satan�s, como esp�ritus inmundos, atac�ndolos a ellos siempre toda una vida hasta ser derrotados, para siempre. En otras palabras, Mois�s e Israel antiguo entraron en el desierto de Sina� con el bautismo del Mar Rojo, finalmente
    escapando el infierno tormentoso, pero familias antiguas y modernas no se hab�an bautizado aun, porque ellos yac�an, como el �rbol cerca de aguas amargas de Mara en necesidad del bautismo, por ello, cuando se bautizan, entonces ellos ya no descender�n al
    infierno, eternamente perdidos nuevamente.


    Sin embargo, ahora, Israel entero necesita bautizarse en agua, invocando la perfecta santidad del nombre salvador, entrando as� en el Lugar Sant�simo de la Sinagoga de Jerusal�n, para manifestarle que lo aman a �l siempre en su nuevo reino de amor,
    porque: �l s�lo conoce que lo aman a �l, con sus hijos renacidos en riquezas abundantes, perfecci�n y santidad de Cana�n, para la eternidad venidera. Ciertamente, es lo mismo con gentiles de naciones antiguas y modernas junto con huestes angelicales,
    porque ellos necesitan entrar en Cana�n, manifest�ndole a �l, su Hijo Jesucristo y su Esp�ritu Santo que lo aman a �l y a su santo nombre fuegos toda una vida eterna en su nuevo reino de amor, como su nueva tierra, en donde el pecado no existe jam�s.


    Seguramente, bautizado en agua, entonces, t� manifestaras junto con los tuyos amor hacia �l en Cana�n, porque bautizado, invocando su nombre sant�simo, instant�neamente t� habr�s renacido en la vida eterna y enriquecida, derrotando a Satan�s, brujer�as,
    la muerte y el infierno, conquistando la tierra para su reino venidero de amor que lo enriquece a �l y a su nombre todopoderoso toda una vida entera. Amorosamente, t� naciste de la imagen y del alma sant�sima de nuestro Padre celestial, am�ndolo a �l,
    as� como su Hijo Jesucristo y su Esp�ritu Santo lo han amado junto con su santo nombre fuegos en el cielo, hasta hoy, finalmente, �l nos dio vida a todos nosotros con su amor infalible, entreg�ndonos, riquezas cotidianas para enriquecerlo a �l siempre
    abundantemente toda una eternidad.


    Es como en el reino angelical, creado por poderes de su palabra viva en perfecta santidad, autoridades y glorias eternas, para amar, servir y glorificarlo a �l junto con su Hijo Jesucristo y su Esp�ritu Santo que bendicen su santo nombre, para alcanzar
    mayores riquezas en toda su Creaci�n eternamente, ciertamente, todo esto eres t� hoy, renaciendo de �l con mayores poderes nunca antes vistos. Empero, nuestro Padre celestial nos ha privilegiado no solamente a nosotros para renacer de su imagen y de su
    alma sant�sima, entreg�ndonos, riquezas complaciendo su coraz�n sant�simo completamente siempre, cuando nosotros amados, servimos y alabamos su santo nombre, en Cana�n, entendiendo que, �l vivir� all�, enriquecido por nosotros con mayores riquezas
    eternamente, pero tambi�n para bendecirlo a �l progresivamente, como �ngeles del cielo, para siempre.


    Ahora, para ti, tus amados, vecinos y amistades, como musulmanes, hind�s, budistas, tao�stas, shinto, hebreos, cristianos y otros, bautizados ya, entonces, abandonaran la carne pecadora y el esp�ritu de error por la carne sagrada y su Esp�ritu Santo, en
    donde todos ya han sido declarados perfectos y santos con poderes del Juramento a Isaac, am�ndolo fielmente a �l, as� como su Hijo Jesucristo eternamente enriquecido. Por lo contrario, t� siempre fallaras al conocer riquezas, que nuestro Padre celestial
    te ha entregado ya, como con su �nico Hijo Jesucristo renacido contigo, bautiz�ndote en agua, y finalmente t� seas Isaac siempre delante de �l en el Lugar Sant�simo de su Sinagoga, de Jerusal�n, bendici�ndolo a �l junto con tus amados en tu pa�s y con
    perfectas riquezas cotidianas, siempre viniendo hacia ti.


    Realmente, nuestro Padre celestial te ha facilitado poderes mayores que la tierra entera e imposible de fallarte jam�s, porque son poderes constantes y jam�s han fallado en la eternidad, entonces, bautizado en agua t� vives su vida, renaciendo instant�
    neamente como Isaac delante de �l, y siempre victorioso sobre Satan�s, la muerte y brujer�as, enriqueci�ndote a ti progresivamente, para enriquecer la tierra entera permanentemente. Ciertamente, nuestro Padre celestial tuvo a su Hijo Jesucristo naciendo
    contigo como Isaac del vientre est�ril de Sarah, por poderes del Esp�ritu Santo, rescat�ndote del infierno tormentoso, para luego hacerte renacer de la hija virgen de David para vivir su vida eterna, en Cana�n, bautiz�ndote en el Jord�n para entrar
    finalmente al Lugar Sant�simo, enriqueci�ndote a ti y a tu pa�s grandemente, para siempre.


    Positivamente, nuestro Padre celestial no solamente te necesitaba a ti renaciendo del vientre est�ril de Sarah con su Hijo Jesucristo como Isaac, escapando del infierno, pobreza y muertes, adem�s, �l te necesitaba a ti renacido de la hija de David,
    rompiendo su virginidad, te encontraste en Cana�n, rompiendo su vientre virgen, la cortina, separ�ndote a ti del Lugar Sant�simo, finalmente enriqueci�ndote en su nueva tierra infinitamente. Adem�s, nuestro Padre celestial te enriquecer� hoy, porque �l
    desciende a Cana�n ya pronto, haciendo que fluya: leche y miel, conocimiento del Se�or, sabidur�a, inteligencia, sanidad y poderes llenando su nueva tierra con glorias interminables, que es su nuevo reino de amor, juntando familias de naciones antiguas y
    modernas en su dulce hogar, entonces, �l te necesita a ti enriquecido, logr�ndolo as� todo, ahora mismo.


    Evidentemente, bautizado en agua ya entonces t� vives en la vida eterna de Cana�n que ha destruido a Satan�s, la muerte, familias brujas, el infierno y enemigos para conquistar la tierra enteramente para su reino venidero de amor, manifest�ndose con
    prosperidad, emanando diariamente del Lugar Sant�simo, en donde �l te ha bendecido con riquezas asombrosas toda una vida entera, bautiz�ndote en tu ba�era hogare�a. Realmente, nuestro Padre celestial ha derrotado a todo enemigo del reino de tinieblas de
    Satan�s, que trabajaba para destruirte junto con amados, vecinos y amistades, y as�, t� jam�s conozcas poderes del Juramento a Isaac, operando en ti permanentemente bautizado ya en agua, en donde �l ha jurado fe eterna hacia ti hasta que seas enriquecido,
    enriqueci�ndote grandemente en tu pa�s toda una vida entera.


    Adem�s, nuestro Padre celestial estar� viviendo contigo junto con su Hijo Jesucristo y con su Esp�ritu Santo en el Lugar Sant�simo de la Sinagoga, de Jerusal�n, logrando que tu hogar, lugar de trabajo, y lugares que frecuentas en tu vecindad, ciudad y
    naci�n, convertidos tambi�n en su dulce hogar, su Lugar Sant�simo, enriquecidos con riquezas abundantes siempre por ti, hasta ver su reino venir postreramente. Incuestionablemente, cuando nuestro Padre celestial te recibi� a ti, clavado a manos y pies de
    su Hijo Jesucristo en su Lugar Sant�simo, entonces, �l tambi�n recibi� tu hogar, lugar de trabajo, lugares que visitas siempre, y as�, sean todos ellos su Lugar Sant�simo, llenos de riquezas interminables por amor a ti, conociendo �nicamente riquezas
    toda una vida, como en la gloria celestial, ahora mismo.



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